La tarta de galletas de la abuela (de mi madre)

11 December 2013

Hace unas semanas invité a Pati a comer en casa porque, básicamente y sin mentir, ambas buscábamos la mejor manera de evadir nuestras responsabilidades sin sentirnos excesivamente culpables, que estas cosas se hacen siempre mejor en compañía. Aunque le prometí una lasaña mixta, el tiempo se me echó un poco encima (como siempre) y terminé preparando unos espaguetis con salsa boloñesa, que siempre salvan de un apuro y llenan lo mismo o más que una lasaña. Aunque los disfrutamos y Pati ya trajo algo de postre, decidí no defraudar a mi público (je) y preparar el postre que más de una vez ha salvado a mi madre de un apuro, además, Pati se ofreció para sacarme un par de fotos mientras la hacía y así aumentar un poco el porfolio. ¡Debéis visitar su página de facebook! ¡Os obligo! Así veis el resto de cosas chulas que hace :)

El caso, decidí preparar este postre porque es el salvavidas de mi madre en todas las comidas o meriendas familiares en mi casa. ¿Y a quién no le gusta la tarta de galletas de la abuela? ¿Quién no la ha probado en una de sus mil y una variantes? ¿Eh? Eso sí, os aseguro que la de mi madre es asombrosamente buena porque no sé si se le ocurrió a ella o a quién, pero un ingrediente esencial es la Nutella. Y seamos sinceros, nada que lleve Nutella entre sus ingredientes puede estar malo. También es un postre salvavidas porque además de rápido, no se busca que sea especialmente bonito, es el típico postre que siempre se ha preparado para llevar en un tupper o molde desechable a cualquier comida. De todas formas, siempre podéis darle un toque más cuidado, bien haciéndolo en raciones individuales como hice yo en este caso, con las galletas enteras o bien utilizando moldes con una lámina de acetato para que al desmoldarlo no se destrocen los bordes de la tarta y luego repasándolos con una espátula.

Ahora bien, os voy a admitir, este postre tiene cierta trampa. En Canarias es muy conocida un tipo de nata (no es nata exactamente, es un "preparado lácteo") llamado Ermol, que se utiliza siempre para todos estos postres que llevan nata y que yo, hoy por hoy y tras cinco años fuera de casa, no he encontrado en ningún sitio fuera de Tenerife. Realmente, la mezcla es como un chantilly ya que lleva aroma a vainilla, pero tiene muchas ventajas: se monta mucho más rápido que la nata normal, es prácticamente imposible que se pase y nos encontremos con un precioso bol de mantequilla y también es prácticamente imposible que se desmonte, siendo mucho más densa que la nata. De todas formas, ya veis, no os preocupéis que yo he probado las dos versiones y ambas saben prácticamente igual, sólo que si la hacéis con nata puede que el calor afecte más y pueda desmontarse y lleva un poquito más de tiempo. También es súper importante que tengáis una batidora con varillas, si es de las dobles, mejor que mejor y bueno, ¡allá vamos!



Tarta de galletas de la abuela con Nutella (para una tarta de tamaño grande)

- Un brick de 500ml de nata o dos latas de preparado lácteo Ermol.
- Un bote pequeño de Nutella
- Una taza grande de café con un chorro de leche, que esté tibio.
- Dos paquetes de galletas. Esto es muy al gusto, podéis utilizar el tipo que más os guste, las tostadas, las maría, las napolitanas... Yo recomiendo que uséis María, porque en mi casa siempre se ha hecho con ellas (además, Mercadona ha sacado unas hojaldradas especiales para postres que absorben muy bien la leche). Lo único que tenéis que tener en cuenta es que absorban bien el café y que no tengan un sabor que destaque más que el del café y de la crema.
- Azúcar glass al gusto
- Una cucharadita de esencia de vainilla si lo hacemos con nata normal.
- Cacao en polvo o virutas de chocolate para decorar



1. Comenzamos por montar la nata. Tenéis que tener en cuenta que la nata tiene que estar bien fría a la hora de montarla, así como el recipiente en el que se haga, así que meted ambas cosas en la nevera un buen rato antes de empezar con el postre. La empezamos a montar con cuidado y subiendo la velocidad progresivamente hasta llegar a una velocidad media. Puede llevar unos cinco minutos.
2. Una vez esté montada, se le añade la cucharadita de vainilla y la mitad de la Nutella y se integra de nuevo con un golpe de batidora y utilizando una espátula para incluir también todo lo que se queda adherido a la pared. Atención, he puesto medio bote porque yo voy probando el punto de Nutella porque me gusta que quede más clarita y sepa menos a chocolate, si veis que a vosotros os gusta más fuerte, seguid añadiendo poco a poco y batiendo progresivamente. En este momento probadla y si para vuestro gusto le falta azúcar, añadidle un par de cucharadas de azúcar glass en este momento. Yo normalmente no le echo porque con el dulzor del chocolate me vale, pero puedo entender que haya gente que pida más azúcar :P
3. Una vez hayamos montado la nata, la metemos a la nevera un rato, en lo que se prepara el café y la leche, que pondremos o bien en un bol profundo donde podamos sumergir las galletas o en un plato hondo.
4. Me imagino que ya os lo imagináis, pero empezamos a remojar las galletas llenando el fondo de nuestro recipiente con una capa de galletas y una de crema y alternándolas progresivamente hasta que terminemos con una capa, un poquito más gruesa que el resto, de crema. Recomiendo que las capas no sean excesivamente gordas, como mucho, que doblen el grosor de la de galletas.
5. La metemos un rato a la nevera para que la nata coja más consistencia. Antes de servir decorar con virutas de chocolate o cacao en polvo al gusto :)


Y ya está, ¡eso es todo! Sobra decir que también podéis experimentar: se puede no añadir la nutella, podéis probar con algún tipo de galleta de sabor, remojar las galletas en leche con canela en vez de café... Estoy segura de que este postre os trae a más de uno muchos recuerdos de la infancia, porque todavía no he conocido a nadie que no haya probado alguna versión. Sólo me queda agradecerle de nuevo a Pati las fotos, que como veis, han quedado geniales :) Ah, y os aviso de que (por fin) me ha llegado The Kinkfolk Table, uno de mis regalos adelantados de Navidades, por lo que probablemente extraiga alguna recetilla de ahí para las fiestas y me anime a publicar el resultado :)


Family - La noche inventada



6 comments

  1. Hermoso, limpio y simple. Cuando te visite a Alicante espero un postre rico de estos <3

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  2. Delicia. ¡Todas a Valencia! Bueno, Ana ya estará por aquí...

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